Herencia sin liquidez: evite malvender la vivienda
Es una de las situaciones que más nos llegan: hereda usted un piso, pero no efectivo suficiente para pagar el impuesto de sucesiones y la plusvalía. La reacción rápida —y casi siempre la equivocada— es vender deprisa para poder pagar. La pérdida en una venta apresurada suele ser muy superior al ahorro fiscal que se buscaba. Antes de llegar ahí, escúchenos.
Por qué malvender es el peor escenario
Vender bajo presión rebaja el precio de salida desde el primer minuto. Atrae compradores con prisas que saben que usted necesita cerrar. Y suele dejar fuera del cálculo costes que después aparecen igual: gastos de la operación, comisiones, retenciones. Lo que cree usted que 'gana' pagando los impuestos a tiempo, lo pierde —multiplicado— en el precio del inmueble.
Cuando alguien nos llama diciendo 'me han dicho que tengo que vender ya', lo primero que hacemos es frenar esa idea hasta haber visto los números.
Qué solemos plantear en estos casos
Hay caminos antes de vender: prórrogas para presentar el impuesto, fraccionamientos, aplazamientos con garantía, e incluso usar el propio inmueble como elemento del plan. Cada caso es distinto y conviene estudiarlo antes de tomar la decisión más cara, que es vender por debajo de mercado.
Lo importante es que entienda usted las opciones reales antes de firmar nada. Ahí es donde podemos ayudarle: poniendo encima de la mesa las vías que tiene, con sus pros y sus contras, en cristiano.
Si le están diciendo que la única salida es vender ya, pida una segunda opinión. Casi siempre hay margen. Llámenos antes de firmar nada.
